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domingo, 9 de noviembre de 2014

Consulta de psicoterapia individual y de pareja en Sevilla

Algunas personas se han dirigido a mí para saber dónde trabajo y si es posible tener consulta conmigo.
Actualmente trabajo en consulta privada en Sevilla. Realizo terapia individual y de pareja con todo tipo de demandas: depresiones, crisis de ansiedad, problemas de relación, dificultades de pareja,trastornos de personalidad, fobias, obsesiones... Así como dificultades para asumir la propia identidad sexual, para salir del armario. O asesoramiento en temas de adopción.
Mi orientación en psicoanalítica y trabajo desde una perspectiva abierta a técnicas de otras corrientes, así como con terapia breve.
En los últimos años la demanda de consulta ha cambiado de los casos típicamentes psiquiátricos y de la psicopatología clásica: fobias, obsesiones, ansiedad y depresiones, a un tipo de demanda menos definido, en el que la persona se encuentra mal sin saber bien porqué, o sus problemas no son tanto tener unos síntomas claros, como el tener dificultades para ser feliz y poder realizarse, disfrutar de buenas relaciones, no entrar en conflicto permanente con los demás y cosas así.
Y las personas esperan no tanto una terapia larga de muchas sesiones por semana, sino más bien un tratamiento corto, centrado en el problema concreto que creen tener, y que tenga resultados de alivio y mejoría lo más pronto posible.
Por otro lado están los casos de dificultad para aceptar la propia sexualidad, que a veces llevan a un sufrimiento tremendo, motivado sobre todo por la homofobia social interiorizada por el sujeto, así como las dificultades que se temen encontrar por la posibles salida del armario. Esta cuestión se complica aún más en las personas que están casadas heterosexualmente y deciden asumir su homosexualidad.
Lo cierto es que la motivación para pedir una consulta es más amplia. Pues no se necesita sentir que uno esta enfermo, sino más bien que no se puede salir de ciertos atolladeros personales, o que no se pueden afrontar determinadas peculiaridades propias.
Yo atiendo en sesiones de 50 minutos, y si es preciso puedo hacerlo por teléfono o por video conferencia a través de Internet. Pero lo ideal es que al menos las primeras entrevistas sean cara a cara, para poder precisar mejor el diagnóstico y conocernos mutuamente físicamente. Eso permite que luego las sesiones sin presencia sean más eficaces y más fáciles de llevar.


Aquí dejo mi teléfono y mi correo para poder contactar:
954216020
656409609
jidc@ono.com

domingo, 12 de octubre de 2014

Se pierde mucho el tiempo en dar en las redes una falsa imagen de felicidad. (Diario de Sevilla) 12-10-14


  Entrevista publicada hoy en el Diario de Sevilla .
josé ignacio díaz carvajal. Médico psicoterapeuta

"Se pierde mucho el tiempo en dar en las redes una falsa imagen de felicidad"

Psicoanalista en el sentido menos clásico de la palabra que incorpora a sus terapias técnicas de meditación, cree que uno de los principales problemas del hombre actual es la falta de amistad
Luis Sánchez-Moliní | Actualizado 12.10.2014 - 10:47
zoom
José Ignacio Díaz Carvajal, en su consulta, durante un momento de la entrevista.
La consulta de José Ignacio Díaz Carvajal es una habitación amplia y con pocos muebles. Al plumilla le llama la atención la ausencia de un diván, el mueble totémico de los psicoanalistas clásicos. Está claro, y la conversación lo confirmará, que no está pisando territorio freudiano clásico. Respiración, meditación, introspección, fomento de la amistad... Las recetas de este médico que se dedicó al psicoanálisis por pura vocación están muy lejos de los tópicos y lugares comunes que acompañan a los hijos de Freud. A los pocos minutos de la charla, el plumilla empieza a sentir con envidia que Díaz Carvajal tiene el don de la tranquilidad, ese atributo que no habita en las redacciones de los periódicos ni en la mayoría de las oficinas de la ciudad. Como si fuese un maestro sufí o un monje cartujo, el psicoanalista desprende una especie de paz, un dominio de sus neuronas, una armonía que no tiene nada que ver con subproductos 'new age' y sí con el conocimiento de técnicas que evidencian que el alma, como si fuese un músculo, se puede ejercitar (ya lo dijo hace siglos, aunque con otros objetivos, el de Loyola). Médico que reivindica el antiguo carácter humanista de su profesión, hoy excesivamente especializada, presume de haber sido un habilidoso pianista aficionado, y muestra con orgullo su colección de arte contemporáneo y de miniaturas de los siglos XVIII y XIX.

-Precisamente anoche tuve una pesadilla un tanto siniestra. ¿Por qué generamos esos monstruos nocturnos? ¿Con qué materiales? Recuerdo que, en uno de sus últimos poemas, Fernando Ortiz hablaba de "fantasmas mal barajados"?

-El sueño es un tipo de pensamiento diferente al diurno, pero es un pensamiento. Lo creamos dormidos con elementos oníricos, imágenes y sensaciones que forman una situación parecida a una película en la que uno observa y, al mismo tiempo, participa. Su lógica es totalmente diferente a la diurna, de ahí esos sueños en los que aparece nuestro padre, pero con la cara de nuestro primo, pero que en el fondo somos nosotros mismos... Soñamos para poder elaborar las preocupaciones diurnas y a los psicoanalistas esto nos sirve para elaborar una radiografía mental. Los sueños nos dan muchas pistas sobre las preocupaciones y conflictos de la persona a la que tratamos. También dan ideas para posibles soluciones.

-Los sueños son como esas esculturas asirias con cuerpo de toro, alas de águila, cabeza de hombre...

-Exacto, ese fenómeno se llama condensación. Es decir, condensamos en una determinada imagen diferentes elementos de la realidad para, entre otras cosas, disfrazarla y poder elaborar nuestras preocupaciones. Las pesadillas nos permiten descargar angustias, porque el soñante siempre sabe que está soñando. Realmente, lo que importa no es tanto el sueño que se ha tenido sino lo que uno piensa sobre el mismo.

-Durante mucho tiempo, incluso hoy en día, al sueño se le ha atribuido una cualidad profética... Me temo que esta idea es tan hermosamente literaria como falsa.

-Sí, es falsa. Tampoco son muy creíbles esos diccionarios de sueños que explican su simbolismo. Los sueños son específicos de cada persona y su simbología no puede ser nunca estándar ni universal.

-Hablando de psicoanálisis y de la interpretación de los sueños es inevitable que salga la figura de Sigmund Freud, uno de los grandes forjadores de la cultura contemporánea, pero también una figura muy puesta en cuestión. ¿Qué queda de Freud?

-Queda mucho. Él puso las bases fundamentales para el trabajo con el inconsciente, las emociones y la psicología en general. Muchos de los elementos aportados por Freud ya son absolutamente normales en la cultura, en la sociedad y en el trabajo clínico. Lo que pasó en España es que, después de la Guerra Civil, desaparecieron los psicoanalistas pioneros y se produjo un páramo hasta recientemente. Incluso en las facultades de Psicología, el psicoanálisis ha estado denostado y siempre hemos cargado con el rechazo del establishment psiquiátrico y psicológico.

-En psicología hay muchas escuelas y tendencias. ¿Son decisivas a la hora de garantizar el éxito de una terapia?

-Más allá de la corriente psicológica que cada uno siga, lo importante en la eficacia de una terapia es el vínculo que se establece entre el paciente y el terapeuta, así como otros elementos humanos y sociales que se establecen alrededor de la psicoterapia.

-Es un dicho muy común el que, más eficaz que ir al psiquiatra, es tomarse una copa con un amigo. ¿Cuál es la diferencia que marca el psicoterapeuta?

-Bueno, hay personas que tienen patologías verdaderamente graves que hay que conocer, saber tratarlas y reconducirlas.

-Dígame alguna tendencia a la última.

-Ahora mismo está de moda una técnica que se llama atención plena, que hunde sus raíces en la meditación oriental. Gracias a estas técnicas se consiguen eliminar pensamientos obsesivos, mejorar las situaciones de ansiedad, disminuir la depresión. Me gusta ser muy ecléctico en mis terapias, no quedarme en el psicoanálisis clásico, tomar ideas de otras corrientes y otras disciplinas. Para mí hay temas fundamentales, como la amistad. Las personas hoy en día están muy solas y, a pesar de la hipercomunicación, la sociedad está favoreciendo un aislamiento tremendo. Es muy importante enseñar a las personas a buscar amistades verdaderas, porque el amigo permanecerá, pero el psicoterapeuta no.

-Vivimos en una sociedad en la que se han alcanzado razonables cuotas de bienestar y libertad. Sin embargo, paradójicamente, el hombre contemporáneo vive sumido en un mar de angustias. ¿Qué es lo que pasa?

-Antiguamente, el sentido de la vida lo marcaba una religión, una tradición, unos valores... Sin embargo, ahora vivimos en una época de absoluta incertidumbre. Por ejemplo, antes estudiabas Arquitectura o Medicina y sabías que ibas a ganar mucho dinero, pero ahora puedes terminar trabajando de camarero: ¿qué certidumbre hay? Buscamos muchas seguridades externas (la familia, la iglesia, la política...) que ya nunca volverán. Por eso es muy importante encontrarse con uno mismo, buscar en el interior, tomar contacto con nuestras propias emociones e ideas y luego construir relaciones verdaderas con los demás. El problema de internet y las redes sociales es que hay muchas comunicaciones que no son auténticas, sino banales, superficiales, narcisistas... Estamos en una sociedad en la que parece que lo más importante es hacer marketing de uno mismo, salir en el Facebook, Instagram, etcétera. En estos lugares de la red, las personas tienen que perder una gran cantidad de tiempo para dar una imagen permanente y falsa de felicidad y bienestar.

-En el pensamiento contemporáneo hay unas corrientes que llegan a negar el sujeto y afirman que las personas somos como constelaciones de yoes. ¿Qué opina usted de esto, somos uno o somos varios?

-Hay muchas teorías. Pienso que existe un centro, por así llamarlo, pero también diferentes aspectos de la personalidad que pueden estar más o menos integrados con ese centro. ¿Somos múltiples? Se puede decir así. Desde luego, somos polifacéticos, seres con muchas caras. Usted no es el mismo como profesional que como padre. Pero no creo que seamos varios, pues estaríamos divididos en muchos yoes. Podemos decir que somos como un sistema planetario.

-Los traumas... ¿Hasta qué punto nos determina la infancia?

-Absolutamente. El cerebro se va modificando desde que nacemos. La inmadurez del bebé es absoluta y a través del apego y del vínculo con los padres se va construyendo su cerebro y sus capacidades, de tal forma que se llega a decir que los hijos adoptivos son biológicos porque su cerebro se ha conformado en la relación con los padres de adopción. Los traumas son las situaciones dolorosas para los que uno no está preparado, y en la infancia dejan una huella profunda que se puede traducir en el futuro en trastornos como el alcoholismo o la drogadicción.

-¿Y se pueden superar?

-Sí. Últimamente se trabaja mucho un concepto que se llama la resiliencia, que es la capacidad que tiene el ser humano para, a pesar de los traumas, poder reconstruirse y tener una vida buena, bonita y de éxito. Es un tema fascinante, porque da esperanza. En general, en las últimas dos décadas se ha puesto de moda la psicología de la felicidad, aquella que se preocupa porque la gente potencie sus capacidades más que por curar enfermedades. Es verdad que, en el último siglo, todos los aspectos psicológicos se han medicalizado mucho y se han dejado en manos de los psicólogos y los psiquiatras, pero la realidad mental es siempre más compleja que una enfermedad de hígado y tiene que ver con la cultura, la sociedad, con las relaciones, con lo humano... Muchas veces la gente pide una pastilla que acabe con unos problemas que tienen ramificaciones que jamás desaparecerán con un fármaco. No hay pastillas que curen las enfermedades mentales.

-Ahora se habla mucho del abuso de los psicofármacos, pero ¿por qué no usar muletas si estamos cojos?

-Es verdad que la gente demanda pastillas para poder dormir, poder calmar la ansiedad... Hay que tener en cuenta que son fármacos paliativos, no curativos, que se pueden tomar mientras dura una terapia, pero que por sí solos no van a solucionar nada. Además, hay que avisar de que tienen problemas de adicción, efectos secundarios, contraindicaciones... Volvemos a lo de antes: hay otras técnicas, como la relajación, la conversación... Uno de nuestros problemas es que no sabemos escuchar. Hoy en día, todo el mundo emite mensajes en internet, pero nadie escucha.

-¿Qué más problemas tiene esta sociedad?

-Vivimos en una sociedad que no duerme. Nosotros ya estamos perdidos, pero los niños y los adolescentes no duermen las nueve o diez horas al día que deberían. Lo de los móviles y las tablets ha agravado el problema. Esto les condicionará toda la vida futura y hay patologías, como la hipertensión, que están relacionados con la falta de sueño.

-Ya ha salido la palabra felicidad, un territorio un tanto resbaladizo. Lo normal es que se diga que no existe, que se pueden alcanzar momentos felices pero no la Felicidad en mayúscula. ¿Qué opina usted?
-Se puede ser muy feliz. Eso sí, es importante que la vida tenga un sentido en el día a día, aunque nuestra actividad de la jornada sea fregar. Hay que vivir con intensidad la realidad presente. No somos felices porque siempre pasamos de una cosa a la siguiente sin pararnos en la que realmente estamos. Si yo estoy hablando ahora con usted y ya estoy pensando en la reunión que tengo después, he perdido la posibilidad de disfrutar del momento, aunque lo que compartamos sea triste... Esa experiencia de saber que uno está conectado con otro y que está compartiendo la vida produce felicidad.

-Esa falta de vivir el momento, esa negación del carpe diem, está muy relacionada con la ansiedad en la que vive instalado el hombre contemporáneo.

-Efectivamente, por eso hay que pararse, respirar hondo, centrarse en uno mismo... La ansiedad es no saber pararse.

-Sigamos con otra gran palabra: el mal. En los tiempos actuales, cuando surge algún crimen escabroso, se tiende a atribuir el mismo a alguna patología mental del criminal, como si ya no existiese el mal, sino sólo locos.

-El mal existe en la medida en que existe la responsabilidad y la libertad humana. Si yo soy responsable de mis actos y si yo elijo perjudicar a alguien conscientemente estoy ejerciendo el mal. Es verdad que hay algunos locos, muy pocos, que cometen crímenes, pero la gran mayoría de esos asesinatos los perpetran personas muy cuerdas. Ahí están, por ejemplo, las decapitaciones de Iraq.

-En Grecia, los locos eran considerados como personas tocadas por los dioses. ¿Hay algo de verdad en eso?

-Sí, algunos locos tienen algo especial, una capacidad de captar las intenciones y el inconsciente de los demás. Quizás por su descomposición mental tienen una sensibilidad que no tenemos los que simplemente estamos un poco neuróticos.

-¿Todos estamos neuróticos?

-Sí, todos tenemos represiones y contenciones, porque sería imposible vivir dando vía libre a toda nuestra impulsividad... Nos llevaría a matarnos los unos a los otros.

-No querría concluir esta entrevista sin sacar el tema de la adopción, uno de los temas en los que usted está especializado. ¿Es un camino que, a veces, se emprende con frivolidad?

-Hay de todo. La paternidad o la maternidad, en general, se vive según la cultura del momento y ahora se idealiza mucho lo que es tener un hijo, es algo sobrevalorado. Lo que un padre se encuentra cuando adopta suele ser más duro de lo que se esperaba, porque el niño ya llega con una serie de traumas producidos por el abandono, los abusos, etcétera. Y hay que formar una familia terapéutica. Hay que asesorar muy bien a la persona que va a adoptar, no sólo para proteger al niño, sino también al adulto de una elección equivocada, porque hay padres que son tan narcisistas que quieren un niño como un simple atributo más. Es el ejemplo de esos famosos que tienen hijos adoptivos para que luego se los críe una niñera.

-¿Hay mucho fracaso en las familias adoptivas?

-Aproximadamente un ocho por ciento. Es mucho, porque para estos niños supone un segundo rechazo, una retraumatización.

domingo, 9 de mayo de 2010

Estudio sobre "La importancia de la aceptación familiar para la salud física y mental de los jóvenes homosexuales y bisexuales"

La Unión de Asociaciones Familiares y la Asociación de Madres y Padres de Gays y Lesbianas presentarán el estudio “La importancia de la aceptación familiar para la salud física y mental de los jóvenes homosexuales y bisexuales” el próximo 11 de mayo a las 11:00 horas.

El acto, que tendrá lugar en el Salón de Actos del Consejo de la Juventud de España (calle Montera 24, Madrid), correrá a cargo de la directora del estudio, la Dra. Caitlin Ryan. Además, intervendrán Féliz Barajas (Subdirector General de Familias del Ministerio de Sanidad y Política Social), Pedro Zerolo (Secretario Federal de Movimientos Sociales del PSOE), Esther Nolla i Miró (Presidenta de AMPGYL) y Juana Angulo (Presidenta de UNAF).

sábado, 1 de mayo de 2010

Conclusiones de las II Jornadas Estatales de la FELGTB de Educación en la Diversidad Afectiva y Sexual.

Área de Educación FELGTB

Santa Cruz de Tenerife, 25 abril de 2010.
1.El sistema educativo sigue siendo un espacio de riesgo para las personas pertenecientes a minorías sexuales o familiares, y muy especialmente para el alumnado y profesorado transexual. Esta situación se agrava en el ámbito rural. Consideramos de extremada importancia que se trabaje la identidad de género en el sistema educativo.
2.El sexismo y algunas de sus consecuencias como la homofobia, la bifobia y la transfobia influyen negativamente en el desarrollo emocional e identitario del ser humano, por eso combatirlas ha de ser una preocupación central del sistema educativo.
3.Valoramos muy positivamente la implicación del Gobierno de Canarias en el trabajo por el reconocimiento de las diversidad afectivo-sexual, y tenemos la esperanza de que esto no sea un hecho aislado sino el comienzo de un trabajo sistemático que, además, sirva de ejemplo al resto de las comunidades autónomas.
4.Se ha constatado una sensación generalizada de que existe una pasividad por parte de las administraciones públicas educativas a la hora de cumplir con el mandato legal de trabajar por ese reconocimiento de la diversidad afectivo-sexual.
5.Concedemos una especial importancia al acuerdo firmado por los sindicatos (CCOO, UGT, EA Canarias y STEC) y los colectivos de la Coordinadora LGTB de Canarias (formada por Algarabía, Altihay, Gamá y Lánzate). El trabajo que van a desarrollar las organizaciones sindicales puede ser capital para conseguir un sistema educativo que apueste por la diversidad.
6.El taller de madres y padres desarrollado por CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos) y AMPGYL (Asociación de Madres y Padres de Gays y Lesbianas), con el apoyo de la FITAPA, ha demostrado que la homofobia social y la falta de educación contra la misma todavía siguen produciendo mucho dolor y crisis familiares.
7.Se ha destacado que las carencias educativas en diversidad afectivo-sexual es una causa de fracaso escolar a tener muy en cuenta.
8.Las Jornadas han demostrado que existe una gran demanda por parte del profesorado y familias de recibir una formación adecuada en diversidad afectivo-sexual que les permita desarrollar su trabajo y cumplir la LOE.
9.Aunque siguen faltando materiales pedagógicos, se ha demostrado que existen numerosos pero que pervive una cierta dificultad de acceso a los mismos por parte del profesorado, familias y alumnado.
10.Es necesario incrementar los estudios e investigaciones que demuestren cómo es el estado preciso de aceptación de la diversidad afectivo-sexual y familiar en el sistema educativo y cuáles son las resistencias reales a que se trabaje esta cuestión.
11.Finalmente, se ha probado igualmente que la intervención desde infantil y primaria es la que resulta verdaderamente efectiva y que por ello la diversidad afectiva y familiar ha de trabajarse desde estas etapas y continuarse a lo largo del resto de etapas educativas.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Decálogo para una buena Navidad

Durante las próximas fiestas nos enfrentamos a una serie de rituales de consumo y de encuentros que pueden hacernos difrutar o pueden amargarnos y entristecernos. No es raro que estas fechas favorezcan la depresión. Veamos algunos consejos para mejorarlas.

1.El espíritu de la Navidad es un recordatorio de valores como el compartir, la solidaridad o el amor...pero no para que se hagan durante unos días gestos vacíos, como enviar tarjetas de felicitación, o correos electrónicos y mensajes en serie, “porque hay que hacerlo”. Es bueno renovar la idea de que el mundo puede ser más amoroso, más esperanzado, pero eso se consigue con actitudes de compromiso y de cambio, en el día a día, y no con palabras huecas.

2.Las tradiciones no son de obligado cumplimiento.
Está bien que haya tradiciones, pero que sean voluntarias. Podremos adherirnos a ellas, por gusto, por creencias, por que nos ayudan a disfrutar de la vida, pero no, sólo, por un imperativo social. La sociedad de consumo nos incita a llenar la casa de objetos decorativos, que imitan a otras culturas y que, en el caso de los árboles de Navidad, implican un sacrificio anual, innecesario, de miles de árboles.

3.La familia ideal no existe.
No podemos empeñarnos en llevarnos bien con la familia, durante unos días tan estresados, si ni les hablamos habitualmente. Hay que aceptar que los problemas con ellos se deben solucionar durante todo el año, y llegado este momento no fingir que no pasa nada y juntarse a la fuerza, para odiarse en silencio, o menospreciarse, o peor aún: discutir y pelearse.
La sociedad favorece el soñar con una familia ideal, pero no podemos imponer “un sueño” a la realidad.

4.Aprovechar las vacaciones para verdaderos encuentros afectivos.
Como se sale más, hay más visitas, contactos, procuremos que sean lo más verdaderos posibles. No es cuestión de visitar a una persona que no nos acepta como somos, o de organizar comidas o cenas con compañeros de trabajo que odiamos. Es preferible no ir, excusarse, y centrar nuestro tiempo y gasto en los que verdaderamente nos quieren y queremos.

5.No creerse el espejismo social de felicidad.
La gente no es más feliz en navidad. Ni siquiera todos los que se muestran tan efusivos,que se felicitan, o se sonrien. Son convenciones sociales, que se cumplen ritualmente cada año. Es agradable felicitar, o verse en un ambiente aparentemente cordial, aunque sea una vez al año. Pero no es más que una tregua. La guerra sigue (como en la película de Christian Carion, “Feliz Navidad”. 2005)Y es mejor no engañarse, y no envidiar lo que parece que otros tienen (familias unidas, muchos amigos, felicidad), pues mucho de lo que se percibe no es tan real.

6.Aprovechar para restablecer contactos con amigos, pero sin que se convierta en encuentros obligados. Pues eso crearía una sensación depresiva, de vacío, de distancia, de pérdida. Mejor es quedarse en casa solo, que recordarte a tí mismo lo solo que estás, sintiendote incomunicado estando en compañía.

7.Vivir las fiestas en función de nuestras posibilidades económicas reales.
No dejarse llevar por la presión social para consumir. Parecería que todos tenemos que gastar mucho en regalos, compras, fiestas, viajes...Y no es cuestión de desequilibrar nuestro presupuesto o endeudarnos innecesariamente.

8.Los mejores regalos no son los más caros.
Sino los que se hacen pensando en el que los recibe, en sus gustos, necesidades o deseos. Pero que a su vez tengan algo de nosotros en ellos: que se note nuestra elección, que lo hagamos personalmente, que no cree una deuda en el otro por un gasto excesivo, que sientan que tienen que devolvernos.

9.No hacerse listas de buenos propósitos para el año nuevo.
Disfruta del presente, del ocio, amplia horizontes, conoce a gente, pero no caigas en la tentación anual de los buenos propósitos. Pues luego son más frustantes por que acaban sin cumplirse. Piensa que las decisiones duraderas se tardan en tomar, que exigen meditación, tiempo, esfuerzos y sobre todo capacidad para ser llevados a la práctica. No sirve imaginar muchos cambios de golpe, o decidir aprender inglés, adelgazar, reformar la casa, ir al gimnasio, llevarse bien con la pareja, practicar ajedrez y colaborar con una ONG, todo a la vez.

10.Descansar.
¡Si al menos consiguieras descansar en estos días! En vez de días de vacación parecen más una maratón consumista.Y , verdaderamente, no hay que hacer nada. No hay que comprar, gastar, visitar, escribir, colgar, decorar...sólo hay que ser...y punto.

escrito noviembre 2008
publicado en Zero 114

martes, 9 de diciembre de 2008

Charla sobre "Adolescentes con madres lesbianas y padres gays. Problemáticas y soluciones"

El próximo día 12 de diciembre, a las 7.30,en la sede de Cogam, de Madrid, organizado por el grupo Gay de COGAM, doy una charla sobre adolescentes con madres lesbianas y padres gays.

Esta charla es continuación de otra anterior celebrada en Marzo, en la que quedaron ciertos temas sin tratar, así que volveremos sobre algunos de ellos y otros serán nuevos. Trataremos la conformación de la identidad en el adolescente, cómo puede influirle la realidad de una madre lesbiana o un padre gay; su vida en una familia homoparental; conflictos con los padres o madres por el hecho de ser LGTB.Las dificultades sociales y personales debidas a la homofobia. Cómo salir del armario ante los propios hijos. Cómo pueden ellos salir del armario como hijos/as de madres o padres gays.

No sólo hablaremos de los adolescentes en familias que se constituyeron como homoparentales, sino también de los que han crecido en una familia heterosexual y uno de los padres devino LGTB.


El encuentro es participativo así que se espera que los asistentes puedan comentar sus experiencias personales sobre el tema, tanto de los problemas como de las soluciones adoptadas.


Sede de Cogam

c/ Puebla, 9

Madrid

sábado, 21 de junio de 2008

Abusos sexuales en la infancia

Los abusos sexuales en la infancia ocurren con una frecuencia mucho mayor de lo que se podría creer. Se calcula que uno de cada cinco hombres y una de cada cuatro mujeres, lo sufren. Y en todos los niveles sociales. Al ser algo tan doloroso y tan difícil de reconocer, tiende a olvidarse o a taparse para siempre.
Los abusos se pueden dar por alguien cercano al niño, empezando por el padre, la madre, algún hermano, primo o amigo mayor. Esto hace la tragedia mayor, pues es más difícil luchar contra lo que pasa si con la persona que abusa hay un fuerte vínculo de apego, como es un padre. En estos casos el niño no tiene elección, no puede hacer más que aceptar pasivamente lo que está viviendo, intentando darle el sentido que le impone el adulto (que es un juego, que le va a servir de iniciación a la vida, que es la expresión de su cariño y de la importancia especial que tiene para él/ella), o intentar olvidarlo cuanto antes, quitándolo de la conciencia como sea.
Pero rara vez puede denunciarlo, si es alguien cercano, por temer a perder su protección o su cariño. Su mente infantil no tiene la capacidad de resolver el conflicto entre eso que no le gusta y que se lo haga alguien que, se supone le quiere, y es quien le alimenta o le cuida y le protege, y con quien tiene un vínculo imposible de romper.
A veces el niño se encuentra con la reacción de incredulidad de la persona a la que se lo dice, y puede inducirle una sensación de irrealidad: lo que está viviendo no existe, pues nadie le cree. “Eso no me está pasando”. (Muchas veces hay una complicidad familiar para evitar el escándalo o la ruptura) Con lo cual se le estimula a negar esa realidad y escindir su personalidad, para poder sobrevivir psicológicamente. Y eso que escinde pasa a hacerle sentir culpable (pues los demás podrían creer que la iniciativa fue suya), o vergüenza, ya que ¿qué valor tiene si lo usan de esta manera?
El niño tiene que soportar un secreto, impuesto por el adulto, que además de hacerle sentir humillado, dolorido, atemorizado (por la repetición de los actos que no desea), desvalorizado, con tensión…No es raro que eso implique un cierto fracaso en los estudios, por la dificultad de concentración, y una amnesia de una gran parte de la infancia, pues hay que sepultar bien hondo lo que se vivió.
Hay estudios en los que se ha comprobado como niños que fueron abusados y quedó constancia (por alguna denuncia o visita al hospital) cuando se les ha preguntado de mayores, no recordaban absolutamente nada. Y esa amnesia es más fuerte cuanto más cercano es el abusador, empezando por el padre, madre, hermanos…
Las secuelas del abuso no dependen exclusivamente de la duración en el tiempo de los abusos, o el tipo de abuso, sino que a veces abusos únicos, o que no llegaron a ser dolorosos físicamente, pueden dejar enormes consecuencias, debido al efecto traumático de lo vivido.
Entre las secuelas tenemos sensaciones de falta de vitalidad o de vacío, tendencia a las adicciones tanto ludopatías, drogadicciones, adicción al sexo… dificultades para establecer relaciones de confianza con los demás, depresión, pérdida del interés sexual, aislamiento, conductas autodestructivas, ideas suicidas, ansiedad, insomnio, sentirse diferente, temor ante las cosas que pueden sucederle, como si no tuvieran capacidad de control adulto de las situaciones vitales…
En las relaciones de pareja podrá tener dificultades para confiar, y poder permanecer en la pareja, Se ponen a prueba a las otras personas continuamente.
O podrá repetir la relación de abuso tanto buscando un abusador, como abusando de otros. Y pueden existir dificultades sexuales tanto por temores a la agresividad, como desarrollar una sexualidad agresiva, y tendencias a la promiscuidad. Y a erotizar el afecto, con lo que implica de confusión en las relaciones con los demás.
En la edad adulta es importante romper este silencio y compartir este secreto, para poder descargarse de tantas culpas y vergüenzas, así como de las otras secuelas comentadas. Existen grupos de autoayuda, tanto en persona como en la red. Y terapeutas que tratan estos problemas. Siendo muy comprensible que se dude en remover nada por temor a sufrir aún más, pero en general el efecto liberador es enorme.
Algunas personas recomiendan enfrentarse al abusador ya de mayores, denunciarle incluso. Creo que esta debe ser una decisión personal, que tenga en cuenta primero las necesidades psicológicas de la víctima, para no acabar peor que se estaba. Pero en el caso de conocer una situación presente hay que actuar inmediatamente para proteger a ese niño o niña y llegado el caso poner una denuncia, pues estamos ante un delito, castigado penalmente.

abril 2008
Zero 108

sábado, 10 de mayo de 2008

Actuando para el cambio . 9 Salvemos vidas

Hoy se ha publicado en El País, en su suplemento de Salud, un extraordinario artículo titulado Antes muerto que gay. Escrito por Alba Payás Puigarnau, psicoterapeuta del Servicio de Apoyo al Duelo, de Girona. (serveidol@grn.es)
En él nos recuerda la trágica realidad en la que se desenvuelven muchos adolescentes homosexuales, a causa de la homofobia. El rechazo a su identidad homosexual les lleva a pensar en el suicidio o realizarlo, con una tasa que multiplica por 13 la de la población de su misma edad y condición social: "La mitad de los suicidios de adolescentes varones es atribuible a la discriminación por orientación sexual" . Nos describe la dura realidad de acoso escolar, de alejamiento y temor dentro de la propia familia, de soledad y depresión, que muchos adolescentes tienen que sufrir en silencio.
No podemos quedar impasibles ante esta realidad. La familia, la escuela, todas las instituciones que tienen trato con adolescentes, están obligadas a tomar cartas en el asunto. Es imprescindible que se luche contra el bullyng homofóbico en toda circunstancia. Que se eduque en la diversidad de orientación sexual y que no se de por hecho una supuesta heterosexualidad en cada niño o niña. Hay que conseguir empoderar a nuestros niños y adolescentes, para que no se vean derrotados por una sociedad homófoba.



En la tutoría LGTB han publicado el artículo: http://tutorglbt.blogspot.com/2008/05/antes-muerto-que-gay.html

domingo, 13 de abril de 2008

Encuentro de familias lesbianas y gays

Entre el 1 y el 4 de mayo vamos a encontrarnos en Tarragona familias lesbianas y gays para compartir experiencias, divertirnos y compartir nuestras experiencias y nuestras inquietudes.
Habrá muchas actividades para todos, tanto adultos como niños y adolescentes. Es una posibilidad estupenda de conocerse y hacer amigos. Así que si os animáis y todavía quedan plazas, os adjunto el enlace:

http://www.familieslg.org/premsa/programa_cast.htm

domingo, 16 de marzo de 2008

Adolescentes gays: Una asignatura pendiente

Si la adolescencia implica un paso por una edad difícil, de crecimiento y cambio, el hecho de ser gay lo hace aún más complicado y duro. Durante esa etapa, se define la identidad personal, la orientación sexual, y se desarrollan aspectos intelectuales, habilidades, relaciones, decisiones. Pero los adolescentes gays siguen estando muy solos y aislados a la hora de tener que afrontar su sexualidad. Y esa es una signatura pendiente que tenemos con ellos.

El adolescente gay, se enfrenta a lo que le atrae sexualmente, sintiéndose diferente y sin modelos que seguir, ni gente a mano a la que recurrir. Sus deseos y sentimientos le alejan de sus iguales, de sus compañeros, que en principio, todos, se muestran como heterosexuales. Ha ido sintiendo desde pequeño un rechazo a la homosexualidad. Y si es varón los valores que encuentra entre sus compañeros son mostrarse como machos, ser fuertes, competir, no tener sentimientos de debilidad, no ser tiernos. Y el chico gay, habitualmente, no es así y teme ser rechazado o marginado en el grupo.

Cuando toca empezar a salir con chicas, a tener las primeras experiencias sexuales, el adolescente gay puede intentar, para no ser distinto a sus compañeros, probar con ellas. Incluso esperando que lo que siente y desea, sea solo algo temporal, que realmente se va a dar cuenta que le gustan las chicas y que se va a solucionar “el problema”.

Va tener dificultad en desvelar a sus amigos sus sentimientos homosexuales. Igual se ha enamorado de algún amigo heterosexual y es incapaz de decirle nada para evitar un posible y “seguro” rechazo. Puede que incluso disimule alguna pluma que le sale, e intente virilizarse, estudiándose al espejo, mientras habla o hace posturas masculinas.

Todo esto crea una tensión y un temor, generando ansiedad, baja autoestima y otros sentimientos negativos, que pueden llevarle a sufrir mucho. Desde trastornos psicosomáticos, hasta fracaso escolar, por la falta de concentración y su preocupación con el tema de no ser “normal”.

Si acaba definiéndose ante sí mismo como homosexual, va a tener que salir del armario. ¿A quién se lo dice, cómo, cuándo? Y, muchas veces, sintiéndose aislado y sin conocer a ninguna otra persona gay. Por eso es tan importante que en los colegios e institutos, se vayan creando tutorías de orientación sexual, como la del Instituto Duque de Rivas en Madrid; o que haya la apropiada educación en la diversidad sexual, como para que los chicos puedan afrontar este problema menos solos.

La salida del armario normalmente se produce antes con algún amigo menos íntimo, por miedo a la reacción de los otros. Luego será con gente más amiga, y más tarde con algún miembro de la familia. Pero todavía hay padres que rechazan a sus hijos, por motivos ideológicos, por falta de información, o por motivos religiosos. Esa posibilidad de rechazo lleva a algunos chicos a tener que escaparse de casa, y puede generar riesgos prostitución, vivir en la calle, abandono de estudios y aumento del riesgo de infección por VIH. También aumenta el riesgo de estrés, de ser víctimas de violencia en casa, de abuso de sustancias y de intentos de suicidio.

La aceptación por parte de sus familias y amigos es fundamental. Y el sentimiento de pertenencia. Sentirse excluidos, rechazables, genera un impacto tremendo, que influye en dificultades para su desarrollo como personas. Y cuando buscan ayuda, no siempre encuentran un apoyo o una información entre sus compañeros o los educadores, que pueden carecer de la adecuada formación y experiencia, o ser heterosexistas y que les hagan sufrir más y tener más conflictos consigo mismos.

No suelen tener modelos cercanos para saber como se vive la sexualidad gay y una vida gay que vean sana y normal. Y al intentar socializarse con gays, puede que encuentren sólo sexo y no la posibilidad de establecer relaciones románticas, como hacen sus compañeros heterosexuales. No tienen personas mayores, mentores, en los que apoyarse, y si encuentran a algún desconocido por Internet se arriesgan a una situación de verdadero abuso sexual.

De ahí, la importancia de que surjan grupos de apoyo, para adolescentes gays, y para sus padres. Para ayudarles en esa transición a una juventud gay sana, en la que se sientan con espacios seguros para vivir su identidad, sin temores, sin tantas dificultades como las generaciones anteriores, y que les permitan socializarse de manera adecuada, sabiéndose apoyados y comprendidos.

Los adolescentes son los más abandonados hoy, junto con los ancianos, en el cambio social que está sucediendo en relación a la homosexualidad. Y no es suficiente con que existan leyes nuevas, sino que tiene que haber un gran cambio en las familias y en los centros educativos, para convertirlos en esos espacios seguros para la población LGBT.

Una manera de ayudarles pueda ser aumentando nuestra visibilidad, estar disponibles, como adultos gays, para que tengan diversos modelos, personas con las que hablar, conseguir que no se sientan tan solos y tengan apoyos, para que vivan mejor su difícil proceso de auto-aceptación.

Direcciones:

http://tutorglbt.blogspot.com/

http://todosigualestodosdiferentes.blogspot.com/

http://fundaciontriangulo.es/

http://www.felgt.org/



enero de 2008
Zero 105

martes, 26 de febrero de 2008

Charla sobre "Adolescentes con madres y padres gays. Problemáticas y soluciones"

El próximo día 7 de marzo, a las 7.30,en la Escuela de Voluntariado, de Madrid, organizado por el grupo Gay de COGAM, doy una charla sobre los adolescentes con madres y padres LGTB.

Trataremos la conformación de la identidad en el adolescente, cómo puede influirle la realidad de una madre o padre LGTB; su vida en una familia homoparental; conflictos con los padres o madres por el hecho de ser LGTB.Las dificultades sociales y personales debidas a la homofobia. Cómo salir del armario ante los propios hijos. Cómo pueden ellos salir del armario como hijos/as de madres o padres gays.

No sólo hablaremos de los adolescentes en familias que se constituyeron como homoparentales, sino también de los que han crecido en una familia heterosexual y uno de los padres devino LGTB.


El encuentro es participativo así que se espera que los asistentes puedan comentar sus experiencias personales sobre el tema, tanto de los problemas como de las soluciones adoptadas.


ESCUELA DE VOLUNTARIADO DE LA COMUNIDAD DE MADRID

c/ Jardines, 4

domingo, 24 de febrero de 2008

Grupo de madres y padres LGTB en Sevilla

Defrente, convoca la creación de un grupo de madres y padres LGTB en Sevilla.
La idea es tener un espacio para compartir experiencias personales como madres y padres, y futuros padres y madres. Poder darle a nuestros hijos e hijas posibilidades de socializarse con otros niños y familias que están en la misma situación. Y encontrar soluciones a problemáticas relacionadas con nuestras familias homoparentales.
Trataremos temas como la salida del armario ante los hijos, relaciones con la familia extensa, problemática escolar, estrategias educativas contra la homofobia, adolescencia, temas de adopción, temas legales y la relación con el movimiento LGTB.
Organizaremos actividades para los niños, encuentros amplios, charlas sobre temas de educación, psicología, etc.

El coordinador seré yo: José Ignacio Díaz Carvajal

El correo electrónico es de: defrente_familias@hotmail.com

lunes, 24 de diciembre de 2007

Familias homoparentales

Las familias homoparentales son cada vez más visibles, aunque siempre hayan existido. Muchos gays y lesbianas han tenido hijos o los adoptaron, y los criaron solos o en pareja. Cuando no había las condiciones legales apropiadas. Hoy día, con las leyes del matrimonio de personas del mismo sexo, de adopción y de reproducción asistida, la realidad homoparental ha mejorado mucho, y muchos son los que están realizando su maternidad y paternidad.
Tendría que ser algo que todos nos lo planteáramos, aunque pudiera ser para descartarlo tras cierta reflexión. Pero no negarnos el derecho a pensarlo en serio.
No somos personas de segunda, y tenemos el derecho a crear una familia con hijos propios o adoptados. Pero la homofobia internalizada nos inclina a no considerarnos aptos para ser madres y padres. Sobre todo los hombres. Nos vemos más lejos de ser padres, al tener muy metido en nuestra cabeza el mito de que un niño necesita una madre, o que son las mujeres las únicas capacitadas para criar.
El amor y la capacidad de criar hijos no están en los genes femeninos; sobre todo es algo que se aprende socialmente. En la educación de los varones, no se nos inculca la idea de criar a los hijos, como sí se hace con las niñas, aunque cada vez tenemos más ejemplos de varones que crían a sus hijos. Y es cuestión de aprender.
Muchos jóvenes, lesbianas y gays, se están planteando, cada vez más, como algo natural que tendrán hijos en un futuro, y que eso forma parte de su desarrollo como personas. Pero hasta época reciente muchos gays ni pensaban que la pareja estable fuera posible; menos aún pensaban en poder ser padres. Su vida era como una eterna adolescencia, sin tener que madurar en sus relaciones.
Mientras que las lesbianas tienen la posibilidad de tener hijos biológicos, los varones tenemos que adoptar, o criar hijos de una relación heterosexual anterior. Algunos están llegando a acuerdos con amigas para tener un hijo compartido, aunque cada uno tenga su pareja. Se crea una especie de familia reconstituida en la que los padres se hubieran separado y volvieron a unirse a otras personas.
Con el aumento de la visibilidad de las muchas familias que ya hay, y las que se vayan creando, habrá más modelos y se conocerá mejor socialmente, lo que disminuirá el rechazo social y el auto-rechazo a nuestras familias. Las que predominan son familias homomaternales (80%) frente a las homopaternales (20%) (Cifras aproximadas)
Los encuentros de familias homoparentales con sus hijos son importantísimos como forma de encontrar apoyo, modelos, visibilidad en un espacio seguro y para que la sociedad nos vaya teniendo más en cuenta.
Hay todavía mucho por hacer, aunque se ha avanzado bastante. Lamentablemente la Iglesia y las fuerzas reaccionarias lo han tomado con el tema de la adopción por gays y lesbianas y se escuchan voces terribles en contra de nuestra maternidad-paternidad, como si fuéramos auténticos monstruos, pervertidos y destructores de la familia; que le robamos a nuestros hijos su “derecho a una familia normal”, como si una familia homoparental no fuera sana, y como si hubiera un derecho natural a tener dos padres de distinto sexo, cuando cada vez se cumple menos. Nadie se escandaliza de que una viuda críe a sus hijos, de las familias reconstituidas o de hijos criados por abuelos.
No se tiene en cuenta lo importante: la capacidad de dar amor, protección, seguridad, cuidados, educación…que en general tenemos en la misma proporción o más que cualquiera, no son cualidades ligadas a la orientación sexual. Y quizás, por tener que ir contracorriente y pensarlo más, en general nuestras familias pueden ser hasta mejores, más deseadas, más cuidadas, y ser espacios seguros para esos niños, en el caso de que fueran gays o lesbianas. Algo que no han sido para nosotros nuestras familias heterosexuales.
Tener hijos lleva a tener que salir del armario ante ellos, ante la sociedad que nos rodea, ante el colegio, y curiosamente las familias homoparentales acaban convirtiéndose sin pretenderlo en verdaderos activistas de la causa LGTB y punta de lanza de transformación social. El tener que defender a nuestros niños del posible rechazo social por estar criados en nuestras familias, implica intervenir en diferentes instancias: la familia extensa, el colegio, clubes... Implica luchar para conseguir que tengan los mismos derechos que los demás niños, en una sociedad homófoba. Y este es nuestro reto: conseguir una sociedad más diversa y mejor.


Direcciones útiles
www.familieslg.org
Associació de famílies lesbianes i gais. Grupo catalán que defiende los derechos de las familias homoparentales y organiza reuniones para difundir la igualdad y la diversidad y aportar ayuda y encuentros a las madres y padres que quieran. Es importante encontrarse con otras familias, lo que permite a niños y niñas y sus madres y padres, socializarse en un ambiente seguro, con otros pares que tienen las mismas circunstancias. Hay muchos enlaces y bibliografía, (que aunque en catalán, puede existir en castellano).
www.felgt.org
La FELGBT, Federación estatal de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, tiene un área, dedicada a nuestras familias, y se pueden encontrar en su web materiales muy interesantes. También puede permitir contactar con ellos y localizar asociaciones cercanas que lleven el tema de familia.

noviembre 2007
Zero 103

domingo, 20 de mayo de 2007

La familia avergonzada

Las salidas del armario ante los padres y hermanos, producen muchas reacciones en la familia, y una de ellas es la vergüenza.
Esta posición de vergüenza implica que la familia no ha aceptado completamente el hecho de la homosexualidad de su hijo o hija, que están muy influidos por la realidad heterosexista que les rodea y temen el rechazo social si los demás se enteran de que tienen un hijo gay. Incluso temen que les culpen de no haberlo hecho bien en su educación.
Los padres nunca están preparados para el hecho de tener un hijo gay, por que viven en la ilusión de que solo existe la heterosexualidad, de que esa es la norma. Que si eso ocurriera es como cuando te sale un hijo drogadicto o delincuente: una desgracia de la que hay que avergonzarse y ocultarla en secreto.
Con ese planteamiento, se les destroza su ilusión sobre su familia, sobre la realidad de ese hijo, sobre su futuro. Se ven influidos, en principio, por el imaginario social negativo, de que su hijo va a ser desgraciado, que va a vivir una vida disoluta, o al menos muy dura, que no van a ser abuelos…Están decepcionados y no pueden creer que tengan esta desgracia en casa. Que algo mal han debido de hacer. Buscan culpables. Se cabrean. Se sumergen en un mutismo destructivo, que les aísla de otros familiares, de hijos e incluso de su propia pareja. Se distancian de amigos.
No se atreven a salir del armario como padres de un gay o lesbiana, y tienen que afrontar los mismos prejuicios, injusticia, homofobia, que su propio hijo o hija. Tienen que ponerse en camino de aceptarse como padres de un chico o chica gay, a la vez que aceptan a su hijo.
Si permanecen en ese estado de no aceptación, sufren un deterioro personal y familiar, al no poder integrar esta nueva realidad en su vida cotidiana, familiar y social.
La señal de que lo van aceptando puede ser que lo hablan con otros familiares, o que están dispuestos a sacar el tema con el hijo, que le preguntan sobre su vida, sobre sus amigos o su pareja, que están dispuestos a incluirlos en reuniones familiares o les invitan a venir a casa. Y que incluso están dispuestos a implicarse en temas relacionados con la causa gay, como la manifestación del día del orgullo, o asisten a alguna charla de una asociación glbt. O que leen algún libro sobre el tema y quieren comentarlo con otras personas.

Abril 2005
Zero 76